jueves, 12 de mayo de 2016

EL ANTÍDOTO CONTRA EL ESTRÉS LABORAL

El estrés laboral es uno de los grandes problemas de hoy, ya que muchas de las bajas por enfermedad y de absentismo se explican por esta causa.

Vivimos en un entorno hipercompetitivo en el que la especialización, la formación continua y la flexibilidad se han convertido en unas constantes. Y hay que adaptarse o morir, como dijo aquél.

Trabajar al mismo tiempo que estudiar, sacrificar fines de semana, pasarse noches en vela... Alguno pensará: pues para vivir siempre así, casi mejor morir.

No hay que llegar a eso...

Vivir sobrecargados de trabajo hasta tal punto que no puedas compatibilizar tu vida familiar ni disfrutar de tu tiempo de ocio, debería estar prohibido. Pero rara vez ocurre. Si te organizas, si planificas, si delegas, si eres capaz de descartar y decir que no, no tendrías por qué tocar ese extremo. Y si lo hicieras, recuerda que es una elección que haces tú: nadie te obliga a estar en un trabajo esclavista.

Fuera de esto, la verdad es que la mayoría de nosotros, a pesar de no tener jornadas interminables, nos hemos sentido cansados de nuestro trabajo. ¿Qué es lo que está fallando? La falta de pasión.

Cuando tu profesión está inundada de pasión
dejas de trabajar.

Cuando hay pasión las horas se pasan volando. Cuando hay pasión no te molesta dedicar tiempo de más. Cuando hay pasión, la energía y la motivación aplastan al estrés.

¿Qué podemos hacer para poner pasión en nuestros trabajos?
  • Trabajar en algo que te guste y que se te dé bien. La pasión se basa en esos dos pilares: satisfacción y plenitud. Me siento satisfecho porque estoy haciendo algo que me divierte y con lo que aporto, y pleno porque el hacerlo me obliga a sacar lo mejor de mí mismo. Tendré por tanto que conocer: qué me gusta, qué me llena, y cuáles son mis puntos fuertes.
  • Si trabajas en algo que te gustaba al principio pero ahora te quema: pregúntate qué puedes hacer. Puede que te hayas estancado y necesites un cambio de aires. Pero quizá sólo es preciso que innoves, que crees una dinámica nueva dentro de tu entorno laboral, o desarrollarte profesionalmente en tu sector. Por mucho que nos guste una actividad llega un momento en el que te habituas a ella y hacerla todos los días te cansa. La solución no tiene por qué ser siempre un cambio radical.
  • Si nunca te ha gustado tu trabajo y no puedes cambiar... ¿Y por qué no vas a poder hacerlo? Salir de nuestra zona de confort es complicado, por eso hay gente que prefiere quedarse ahí y conformarse con una vida sin motivaciones ni satisfacciones antes que enfrentarse al cambio. Con eso consigues pagar las facturas, pero... ¿te sale realmente rentable?
  • El problema puede no ser que no te guste tu trabajo, sino que sólo te fijas en las cosas negativas de tu trabajo: el jefe gruñón, los compañeros cotillas, los madrugones, el sueldo, los atascos de antes y después... Pero, ¿no tiene cosas positivas, no hay trabajos peores, no es verdad que no lo cambiarías por otros? No existe el trabajo perfecto. Pon el foco de atención en lo positivo en lugar de regodearte en las miserias de tu trabajo.
  • Por último, ¡no pongas toda tu pasión sólo en tu trabajo! Esta bien que ames tu trabajo, pero no que lo conviertas en el amor de tu vida. Eso te acabará agotando y quemando. No dejes de poner pasión para estar con tu familia y amigos, para tus hobbies, para tus vacaciones... La pasión nos sirve como antídoto del estrés para la vida, no sólo para el trabajo.
El miércoles 18 y jueves 19 de Mayo, estaré realizando en Málaga junto con Semillas de Empleo y con la colaboración de HRCS, el Taller de Gestión del Estrés y Desarrollo Profesional. Te espero allí...

... para restarle estrés a la vida, y sumarle mucha pasión!

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