miércoles, 18 de noviembre de 2020

MIEDO



Desde el jueves pasado hasta este próximo se celebra en mi tierra, Málaga, el Fancine (Festival de Cine Fantástico de la Universidad de Málaga), al que soy asiduo desde hace ya bastantes años. Me encantan las pelis de monstruitos, psicópatas, sangre y vísceras.


Además, el último viernes fue viernes 13 y decidí hacer un experimento un poco... atrevido. Me vi la película Host, que narra una sesión de espiritismo que hace un grupo de jóvenes durante pleno confinamiento por la COVID-19 a través de la aplicación Zoom (todo lo que vemos es lo que ven ellos a través de los monitores de sus aparatos tecnológicos). Por supuesto, la cosa esta del espiritismo no acaba muy bien que digamos. Pues, bueno, el "experimento" consistió en que la vi completamente solo, completamente a oscuras, completamente una noche de viernes 13, a través de la pantalla de mi portátil. Vaya, que más que un espectador parecía otro integrante de la sesión de espiritismo. Sabía, a priori, que iba a ser una experiencia bastante aterradora (vaya, que me iba a cagar), y, a posteriori, así fue de hecho (vaya, que me cagué). Me costó, incluso, conciliar el sueño esa noche, porque oía ruidos por todas partes.



A los que nos gustan las pelis de miedo, a los que nos gustan de verdad de verdad, nos encanta que nos asusten. ¿¿¿Por qué??? ¿Por qué lo pasamos bien o encontramos placer en ese tipo de experiencias? ¿Porque somos masoquistas? No (bueno, o habrá quien sí lo sea), más bien
por estas dos razones:


1. Porque sabemos que es una experiencia de miedo controlada, es decir, que, en realidad, no te va a pasar nada. A no ser que creas en demonios y fantasmas (me refiero a los fantasmas del más allá; los del más acá sí que existen aunque más que miedo dan penilla).


2.  Por el significado que le damos a nuestra propia experiencia de miedo, que no es negativo, sino positivo. Nos gusta, nos encanta sentir miedo. No le damos una connotación negativa aunque las sensaciones no son agradables, exactamente. Se pasa mal, pero es un malestar noradrenérgico, te da un subidón, te diviertes... pero solo porque piensas que es excitante y divertido. Si pensaras otra cosa (que es horrible e insoportable, por ejemplo) te aseguro que no lo pasarías tan bienmal.


Y estas dos razones son el motivo de mi post. Porque se pueden extrapolar y aplicar a nuestra realidad cotidiana, en la que los miedos poco tienen ya que ver con el Coco, el Hombre del saco o la Niña del exorcista, y sí más con el jefe, el casero o la chica que te gusta.


La vida no es una experiencia de miedo controlada, ya que hay lugar para lo incierto, lo inesperado, lo que escapa a nuestro control. Pero solemos ver amenazas que sentimos como letales cuando no lo son. Ese posible fracaso, rechazo o adversidad, si realmente se acaba dando, nunca será tan malo como que un zombi te muerda o un tío te persiga con un hacha. Por tanto, controla, haciendo una valoración más realista y justa de la magnitud del "peligro" y sus consecuencias negativas.


Por otro lado, sentir sensaciones de miedo, es normal, porque aunque no haya peligro real, lo que sí hay es imaginación. Todos tenemos imaginación y a veces esta nos juega malas pasadas (por eso yo estaba tan acojonado después de ver Host). Vale. Acéptalo. Asimílalo. Es normal. Pero, igual que no hay que preocuparse de que te estés preocupando (porque entonces el problema será doble), tampoco sientas miedo de sentir miedo. Tómatelo como algo natural, no le des un significado negativo a tu experiencia de miedo, porque entonces te dirás a ti mismo: "No debo hacerlo, ¡mira el miedo que tengo!". No; si piensas y sientes que has de hacerlo, hazlo. Os recuerdo uno de mis mantras favoritos: "Hazlo. Y si te da miedo, hazlo con miedo". Así es; no le otorgues tanto poder a tu miedo, es normal que lo sientas, eres humano, tenemos imaginación, sentimos miedo; simplemente permítete sentirlo, obsérvalo como una señal positiva que te indica que estás vivo, y luego, ¡afronta tu miedo!


Y tanto una cosa como la otra (no sobrevalorar el "peligro" y atrevernos a hacer aunque sintamos miedo) creo que quedan bastante bien reflejadas en este corto que escribí y dirigí hace unos años, que aborda, sobre todo, un miedo muy específico (y común), el miedo al rechazo, y que, precisamente, emitieron en PTV, un canal de mi tierra, la otra noche, noche de viernes 13. El corto se llama "Miedo".




Espero que lo hayáis disfrutado.

Cuestiona todo lo que digo; la duda nos acerca más a la verdad.

Si te gustó el post, no te lo quedes solo para ti; compártelo, por favor.

Si te gusté yo, hago terapia psicológica en consulta en Málaga y online para todo el mundo.

¡Y recibe este mordis... es broma, este abrazo!

No hay comentarios:

Publicar un comentario