Mostrando entradas con la etiqueta alegría. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alegría. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de enero de 2016

DIEZ CONSEJOS PARA GENERAR FELICIDAD

Hoy es, para algunos, Blue Monday, o como ahora se denomina desde ciertas tendencias al tercer lunes de Enero por considerarlo el día más triste del año, según una "ecuación" pseudocientífica que calcula la suma de los niveles de frío y de endeudamiento después de las fiestas, además de otras variables.

Vaya, sí, una tontuna muy grande.

Pero el caso es que un programa de radio me ha dado la inspiración para escribir el post de esta semana, ya que está pidiendo a los oyentes que elijan "canciones happy" para combartir la tristeza de este Blue Monday. Y leñe, he pensado: "¿por qué no un post con consejos (o tips lo llaman ahora) para combatir la tristeza?"

Pero he luego he llegado pronto a la conclusión de que seguramente el primer consejo para combatir la tristeza sea que la tristeza no se debe combatir. La tristeza es una emoción natural, humana, a veces incluso necesaria. No hay que pretender eliminarla o erradicarla de nuestras vidas. Podemos regularla, transformarla e incluso aprovecharla, pero querer negar la tristeza es como... negar que existan los lunes, ¡por mucho que no nos gusten!

Sin embargo, que aceptemos que la tristeza forma parte de nuestras vidas, de nuestros días, no es incompatible con generarse estados emocionales más agradables y deseosos. Así que, ahí va un decálogo de consejos (o tips) para autoproducirse bienestar emocional:
  1. Haz ejercicio físico. Hacerlo regula los niveles de ansiedad y provoca la liberación de hormonas asociadas a estados del ánimo más positivos.
  2. Haz cosas que te gusten. Porque puede que el ejercicio físico no sea lo tuyo. No te preocupes, seguro que hay cientos de actividades para generarte felicidad. Encuentra cuáles y sobre todo, encuentra tiempo.
  3. Ten sexo. Porque esto sí que no me creo que no te guste, y no vale la excusa de no tener pareja o amantes. Es más, como dice el dicho, a veces: ¡mejor solos que mal acompañados!
  4. Rodéate de personas que saquen tu buen humor. Hay gente tóxica, pero también personas que son todo lo contrario, se les debería llamar "gente antídoto" porque son capaces de sacarnos una sonrisa en nuestro día más triste.
  5. Ríete mucho. De un chiste, de una broma, de un monólogo, o incluso de las cosas serias. Oscar Wilde dijo que la vida es demasiado importante como para tomársela en serio. Desdramatizar alivia nuestras penas.
  6. Cuida tu lenguaje interior. Dedicarte palabras amables, automotivarte, redirigir tu atención hacia lo positivo... Las cosas buenas que te dices actúan directamente sobre tus emociones.
  7. Presta atención plena en el momento presente. Pensar de manera excesiva sobre el pasado genera depresión, hacerlo sobre el futuro ansiedad; el único lugar y momento en el que podemos ser felices: el aquí y ahora.
  8. No hagas nada. Porque no es cierto que para ser felices siempre tengamos que estar haciendo cosas. De hecho, sobrecargarnos de tareas nos provoca estrés, ira y depresión. A veces, no hacer nada, descansar, nos relaja y no es improductivo, porque reenergiza y así podemos hacer frente a próximas tareas o retos con mayor eficacia.
  9. Ayuda a otros. No hay que convertirse en el Buen Samaritano. Si no quieres. Pero está demostrado que cuando cooperamos con otros y se crean entornos de solidaridad y gratitud, nuestro bienestar percibido crece.
  10. Sé flexible, abandona la rigidez. Adáptate, reinventa, cambia de planes, enfréntate a cambios, y... Si te dijiste que ibas a hacer una lista de 10 consejos y a última hora te sale uno más (ejem), ¡pues qué te lo impide! Abandona las inútiles exigencias que no guían hacia nada.
  11. Y, como todo esto se ha iniciado por un programa de radio, no podía terminar de otra forma que diciéndote: ¡baila! O canta, o toca, o escribe poesía, o relatos, o inventa, o juega. La creatividad es una de las llaves de la felicidad, ¡no la pierdas!
Y es que, como dice el escritor, guionista y dramaturgo Albert Espinosa: "Pensando se generan los problemas. Y bailando se solucionan".

Por cierto, ¿recordáis lo que dije sobre que la tristeza no es incompatible con la felicidad? Pues... Na na na   na, na na na na na naaaa...

miércoles, 1 de julio de 2015

DECÁLOGO DEL PONERSE CONTENTO


Hace poco ví una viñeta de Mafalda en la que la simpática niña argentina decía: "Yo diría que nos pusiéramos todos contentos sin preguntar por qué".

Ay, si fuera tan fácil... ¡Un momento! ¿Y por qué no puede ser así de fácil? ¿Por qué tiene que ser tan difícil o nos lo ponemos a veces tan difícil?

Desde este blog y frente a la moda que se ha impuesto desde algunos libros de autoayuda y que ha desembocado en la dictadura de la felicidad, yo he defendido nuestro derecho como ser humanos a estar tristes, o rabiosos, o a tener miedo, ya que la felicidad es una emoción, como tal transitoria, y el hecho de que se experimenten emociones incómodas o dolorosas, no implica que no se sea feliz o que no se tenga una buena vida.

AL IGUAL QUE: cosas como tener muchos problemas, pasar por una mala racha, que mi pareja haya cortado la relación, que mi trabajo sea una porquería o que no tenga trabajo... no deberían suponer un obstáculo para que, en aquellos momentos en los que las emociones incómodas nos dan una tregua y nos dejan respirar, experimentemos alegría y felicidad.

De hecho, ahí se resume la esencia de la Inteligencia Emocional: la capacidad para percibir y comprender nuestras emociones (me siento triste y no lo valoro como algo negativo), expresarlas (lloro, me hincho de llorar si hace falta) y regularlas (hago algo para salir de ahí).

La alegría va a depender mucho de mi actitud: la predisposición que yo tenga a ponerme contento. De ahí la frase con la que titulo uno de mis talleres de Psicología Positiva: "¡Soy infeliz y me alegro!", porque a pesar de las "infelicidades" de la vida, yo decido alegrarme, yo puedo tomar esa decisión.

Pero hay cosas que podemos hacer para favorecer esa predisposición y alcanzar estados de buen humor:
  1. Poner música que nos anime, cantar, bailar.
  2. Comer chocolate.
  3. Hacer ejercicio (además así bajarás las calorías del chocolate).
  4. La risa y la comedia: los chistes en Internet, las sit-com, las bromas con los amigos...
  5. Jugar. ¿Por qué los niños* por lo general parecen más felices que los adultos? Quizá porque juegan más.
  6. Practicar sexo. Solo, en compañía, en grupo...
  7. Hablar con alguien que nos ponga de buen humor. En momentos de vulnerabilidad, ¡fuera la gente tóxica!
  8. El sol, el aire, las estrellas... ¡Sal de tu casa!
  9.  El agua. Una buena ducha fría en verano o un baño caliente en invierno, además de ponerte de buen humor, te dejan nuevo.
  10. Meditar o simplemente relajarte. La emoción llamada Paz también nos alegra la vida.
Ponerse contento cuesta tan poco como esto. Pero a veces somos nosotros mismos los que nos boicoteamos o nos restringimos, porque creemos que no es el momento, que hay cosas más urgentes e importantes, o porque simplemente pensamos que no nos lo merecemos.

¿Y si no tuvieras esa vocecita interna que te limita o castiga? ¿Y si no tuvieras problemas que aplazan tu necesidad de sentirte bien? Te voy a proponer un ejercicio terapéutico:

Hoy es 1 de Julio, mucha gente empieza las vacaciones. ¿Y si le dices adiós a tus problemas y a esa vocecita machacona y te dedicas un tiempo a la tarea de ponerte contento?

Tu mente, y hasta tu cuerpo (a no ser que abuses en demasía del chocolate) te lo agradecerán. Recuerda que no cuesta tanto y que más bien, es una cuestión de actitud. De buena actitud.

* Curiosamente, si pones la frase "ponerse contento" en Google Imágenes, sólo te salen fotos de niños. ¿Por qué será?

jueves, 27 de noviembre de 2014

UN REGALO MUY ESPECIAL

Practicar un deporte, leer un libro, hacer el amor, beber un buen vino, tener una conversación interesante, comer tu plato favorito, dormir 10 horas del tirón, viajar, ver una película, salir de fiesta, bailar, jugar, cantar, soñar...

Hay tantas cosas que hacemos (o podemos hacer) que nos provocan estados del ánimo positivos. Sin embargo, son pasajeros, no duran demasiado tiempo. Eso no es malo ni bueno, simplemente es normal. Recordemos que la felicidad permanente no existe, ya que la felicidad es también una emoción, y como tal, inestable. Pero en la Psicología Positiva se han encontrado al menos tres actividades que hacemos que nos producen estados de felicidad más duraderos, ya que al placer y alegría que nos provocan las actividades antes mencionadas, a la siguientes se unen sentimientos de orgullo y autorrealización. Además de ser cosas que nos gusta hacer... nos llenan.
  • Relacionarnos. El ser humano es un animal social. Nos gusta compartir con los demás, nuestras opiniones, experiencias, abrazos, caricias, besos... Desde la Psicología positiva, a través de investigaciones empíricas, se ha demostrado que las personas satisfechas con sus redes sociales (en las que incluimos pareja, familiares, amigos, compañeros, conocidos...) también están satisfechas con su vida en general. En este sentido la calidad es muy importante, pero también la cantidad. Es decir, probemos a relacionarnos con mucha gente pero... precaución con las relaciones tóxicas (amigos que no son amigos de verdad, parejas que te anulan, personas que no te aportan...).
  • Trabajar en algo que nos apasione. Que nos haga sentir satisfacción, que haga sacar nuestro talento, y que tengamos la convicción de que con ello estamos haciendo del mundo un lugar mejor. No todos tienen la suerte de tener un trabajo así pero seguro que puedes hacer por disponer de tiempo libre para exprimir ese talento: dibujar, escribir, hacer un taller o unas prácticas, empezar esa carrera que en su momento no pudiste hacer... Por otra parte, búscale el lado positivo a tu trabajo: seguro que si lo haces encuentras que tiene ciertas cosas que te hacen sentir satisfecho, que necesitas de cierto talento para hacerlo, y que, en su particular medida, sirve para hacer del mundo un lugar mejor.
  • Ayudar y expresar gratitud. Meto las dos en el mismo saco porque cuando le damos las gracias a alguien por habernos ayudado, también le ayudamos a él. Es difícil explicar por qué pero se ha demostrado, también de manera científica, que al ayudar a alguien o expresarle nuestra gratitud, se generan estados de felicidad muy intensos y duraderos. Simplemente... es así, y creo que no es necesario hacer un esfuerzo por darle un sentido, una explicación. Sabemos que es bueno que eso ocurra, y además de ser bueno, nos hace sentir bien. Genial, con eso basta.
Por eso, aprovechando que entramos ya en el mes por excelencia de la solidaridad, y que justo acabo de cumplir un año desde que inicié este proyecto del Gabinete de Psicología Positiva, quiero hacerte un regalo muy especial, a ti que sigues mi blog, mi página en Facebook o que me acabas de conocer: es mi forma de darte las gracias por estar ahí, y de ofrecerte mi ayuda, si la necesitas. Por eso, durante el mes de diciembre, desde el día 1 hasta el 24, podrás tener una primera sesión conmigo de manera totalmente gratuita*. Sin pago por adelantado de una segunda sesión, tú decides luego si quieres seguir viéndome, sin ningún compromiso. ¿Qué incluye esta sesión gratuita? Evaluación psicológica de la problemática motivo de la consulta, y orientación psicológica en la que se ofrecerán diversos recursos o estrategias para solucionar la problemática. Llámame al 620 465 243 para pedir tu sesión totalmente gratis y sin ningún compromiso para tener una segunda sesión, o escríbeme un whatsapp o al correo davidsalinasterapeuta@gmail.com

Pero no acaba ahí la cosa porque en diciembre también hago un taller que es otro regalazo: Taller para reforzar la autoestima "¡Soy imperfecto y me alegro!". Porque si hay una cosa imprescindible para ser feliz es quererse más y mejor. El taller dura dos horas, es totalmente práctico, y el precio es de 10 euros para personas activas, 5 para personas desempleadas. Pero si traes a alguien más: el taller le sale gratis. A él o ella, a la persona que traigas. Es decir, se trata de que TÚ AYUDES a alguien invitándole a hacer un taller que le va a salir gratis. Creo que es el primer taller de autoestima que se hace en el que los participantes ya habrán reforzado su autoestima, a través de la ayuda y la gratitud, antes de haber empezado el taller. Por cierto, el taller se hará en Málaga, el sábado 13 de diciembre de 11:00 a 13:00. Para informarte o reservar plaza, el mismo teléfono o correo de antes.

Espero que te gusten estos regalos que he preparado para ti, y ya los aproveches o no, de verdad, con el corazón, gracias, ¡mil gracias por estar ahí y acompañarme en este viaje hacia la felicidad!

* Para sesión on line por skype. Si no tienes, te enseño a ponerlo. Es muy sencillo.

miércoles, 15 de octubre de 2014

ESA EMOCIÓN LLAMADA LIBERTAD


Emociones: tristeza, rabia, alegría, miedo, sorpresa, asco, paz... ¿Y la libertad, no es una emoción? Solemos apelar a ella como un valor objetivo: ser libres, porque no somos presos; tener libertad, porque tenemos capacidad de elección. ¿Y qué pasa con el sentirse libre?

¿Acaso no puede sentirse libre un preso cuando nota como el sol acaricia su rostro al iluminarse el alba por la ventana de su celda? ¿Acaso no puedes sentirte prisionero de tus dudas, de tu propia incertidumbre o del conflicto que surge en ti cuando tienes que decidir entre "lo que debo" y "lo que quiero"?

¿Acaso no vivimos en un sistema llamado democracia, cuyo valor máximo es la libertad, y nos sentimos muchas veces esclavos de los dictados autoritarios de los mercados, la publicidad, la religión, el sistema educativo o la última tendencia?

¿Acaso sentirse libre no es librarse de esas cadenas y también las de nuestro pasado, para afrontar el futuro con ilusión, esperanza y libertad? ¿Acaso sentirse libre no es decirse a uno mismo "PUEDO"? Puedo decidir cómo sentirme.

Por eso hoy yo quería sentirme libre, e invitarte a sentirte libre...

Libre para correr sin cronómetro.

Libre para lanzarle un guiño al espejo.

Libre para romper la báscula. Para comerme ese trozo de pastel hasta el final.

¡Libre para afeitarme cuando me salga del n... de las narices!

Libre para reír cuando lloro, para reír hasta las lágrimas.

Libre para salir de la pista de baile y bailar en la calle.

Libre para decir "No". Libre para decir "No lo sé".

Para decirte que te amo aunque tú no me ames.

Libre para tener miedo. Para no quedármelo. ¡Para soltarlo!

Libre para sacar de vez en cuando al gilipollas que llevo dentro, al niño que llevo dentro... A mi mejor versión.

Libre para apagar el móvil.

Libre para dejar la cama sin hacer.

Libre para errar.

Libre para rectificar, para cambiar de dirección, para dar vuelta atrás, para volver a empezar.

Libre para hacer 1.000 cosas en la vida aunque 999 no estén del todo hechas.

Libre para sentir tu odio, admiración o indiferencia. Tu amor.

Libre para crear. Para que mi arte sea libre fuera de mí.

Libre para abandonar ese cuarto donde me pegaron, esa clase donde se burlaron de mí, el patio donde me negaron mi primer beso.

Libre de horarios, libre del reloj.

Libre de las expectativas de otros.

Libre para proponerme lo imposible. Libre para fracasar. Libre para que el fracaso no me detenga.

Libre para desearte, para soñarte, para acariciarte con la mirada.

Libre para regalarme amor. A mi cuerpo. A mi alma.

Libre para poner cien veces la misma canción.

Libre para saltar aunque no haya nada que coger, para andar hacia ningún sitio en particular, para pensar en lo que no tiene sentido.

Para morder el polvo.

¡¡¡LIBRE PARA GRITAR!!!

Libre para quedarme. Para irme. Para volver.

Libre para decirte que repetiré.

Libre para hablar con entusiasmo de las cosas que me gustan sin esperar tu aprobación.

Libre para desafinar. Para perder el control de la voz. Para inventarme la letra de esta canción.

Libre para no ducharme hoy.

Libre para cerrar los ojos cuando abro el armario.

Libre para atreverme.

Libre para jugar. Para invitarte a este juego. ¿Juegas?

Libre para no pensarlo más.

Libre para olvidarme, para no tenerlo en cuenta, para mirar hacia delante.

Libre para escribir LIBERTAD.