miércoles, 24 de mayo de 2023

UNA ACCIÓN QUE NI TE PLANTEABAS QUE PODÍA SER MUY IMPORTANTE PARA TU SALUD MENTAL

A continuación voy a enumerar una serie de hábitos que pueden llegar a ser muy beneficiosos para nuestra salud mental:


- Apagar las luces de las habitaciones que no están siendo usadas.

- Echar combustible en gasolineras low cost.

- Poner las lavadoras en horarios de tarificación más económica.

- Hacer listas de la compra para gastar solo en aquello que realmente se necesite.

- Hacer una hoja de ingresos y gastos y reducir o eliminar lo que se pueda.

- Ahorrar para imprevistos.

- Usar más la bici, los patinetes o los pies.

-...


Sí, efectivamente el estrés económico puede ser muy perjudicial para nuestra salud mental. Y no solo el estrés económico. Occimorons, genial psicólogo y viñetista al que puedes seguir en Instagram, nos lo explica mejor con esta frase: "Salud mental es también tener un trabajo estable con un sueldo digno que nos permita construir un proyecto de vida". Pues sí, la precariedad laboral afecta, y mucho, a la salud mental. Y si no que se lo digan a nuestros jóvenes (y a los no tan jóvenes también).


Por eso, a la lista que he hecho antes, yo añadiría una acción que puede ser decisiva para nuestra salud: votar. Porque las decisiones en política influyen en el modelo económico y laboral de una sociedad. Y ese modelo, por supuesto, influye en nuestra salud mental.


Este próximo domingo, en España, son las elecciones municipales y, en algunos sitios, también las autonómicas. Yo vivo en Málaga y tengo muy claro que no voy a votar al actual alcalde, Francisco De La Torre, del Partido Popular. Málaga, al igual que otras ciudades como Madrid o Mallorca, se ha convertido en un lugar tensionado económicamente. Los precios de las vivienda en propiedad y de los alquileres han subido de manera desproporcional a los sueldos y a eso se le une el aumento del precio en todo lo demás. No estoy de acuerdo, para nada, en el modelo liberal o neoliberal de políticos como De La Torre, Ayuso u otros del Partido Popular. Las políticas de derecha defienden un modelo basado en la competitividad y en la cultura exacerbada del esfuerzo. Eso, aparte de no coincidir con mis valores, no es sano. Es estrés. Mucho estrés. Cada vez hay que saber más y trabajar más para poder acceder a lo mismo que antes no costaba tanto. ¡Y eso si llegamos!


Pfff... Qué agobio, ¿no? Me dan ganas de decirles "¡Dejadme vivir en paz, cooooño!" ¿A ti no? En serio, no creo que el capitalismo, al menos no el capitalismo extremo que defienden algunas corrientes políticas, sea bueno para la salud, ya seas de izquierdas o de derechas. No creo que el ser humano esté preparado para soportar tanta tensión como la que genera el crecimiento económico ilimitado. Los recursos del planeta no son ilimitados. Los de las personas, tampoco.


Y, con la que está cayendo, con la que está cayendo, quizá no sería mala idea que, a la hora de votar este domingo, también pienses en la salud mental. 


Cuestiona todo lo que digo, la duda nos acerca más a la verdad.


Si te gustó el post no te lo quedes sola para ti, porfa, comenta y comparte.


Si te gusté yo, hago terapia psicológica en consulta en Málaga y online para el resto del mundo. También tengo un libro fantastioso llamado La dictadura de la felicidad.


Y, ya pienses de una manera u otra o como te dé la gana, ¡recibe este abrazo! 

martes, 9 de mayo de 2023

EL PODER DESTRUCTOR DE LAS MALAS HISTORIAS QUE NOS CONTAMOS

Este viernes 12 de mayo la actriz y cómica Gisela Escoda y un servidor volvemos a La Cochera Cabaret de Málaga con El poder transformador de las historias. La justificación de este espectáculo, que conjuga teatro, monólogos, cuenta cuentos, poesía y bienestar psicoemocional, es que las historias que hemos escuchado, leído o visto también moldean nuestra personalidad y tienen pues un impacto sobre nuestro crecimiento interior.


Un impacto que puede ser muy positivo cuando extraemos buenos aprendizajes de esas historias, o negativo, cuando extraemos malos aprendizajes. Y luego están las historias que nos contamos a nosotros mismos, claro.


Ya lo dijo Albert Ellis, el creador de la terapia racional emotiva (y uno de los psicólogos más influyentes de toda la historia), que es la antesala a la terapia cognitivo conductual: "No son los eventos los que provocan estados de ánimo determinados sino la interpretación que hacemos de esos eventos". Entonces, ¿qué historia te estás contando sobre lo que te pasa?


O voy más allá: ¿qué historia te has estado contando a ti mismo sobre tu vida durante todo este tiempo?


Porque, a veces, resulta que nuestros padres se peleaban y gritaban a todas horas y, por la historia que me conté sobre ello, aprendí que el mundo era un lugar hostil. A veces, fuimos víctimas de bullying y pensé que algo tendría yo para ser tratado así, que sería por mi culpa. A veces, fuimos rechazados por personas que nos gustaban y llegué a la conclusión de que no era merecedor de amor y amistad. Sí, porque cuando nos contamos nuestra historia, la identidad del protagonista principal se va forjando


Así que: ¿quién te has contado a ti mismo que eres tú?


El mundo está lleno de personas que nos hemos contado malas historias sobre nosotros mismos, siendo este el germen de creencias irracionales y autolimitantes que nos provocan miedos, inseguridades, complejos y dolor totalmente innecesarios. Y no se trata de ver tu historia de color de rosa. Pero, seguramente sí de contarte una historia que sea más realista, más amable, de la que puedas sacar buenos aprendizajes, y conocerte mejor para darte cuenta de que tú no eres lo que te pasa y te puedes reinventar todavía.


Y esa historia me parece una muy buena historia. Así que... ¡a empezar a escribirla!


Cuestiona todo lo que digo; la duda nos acerca más a la verdad.


Si te gustó el post, comenta y comparte, por favor, no te lo quedes solo para ti.


Si te gusté yo, hago terapia en consulta en Málaga y online para el resto del mundo. También tengo un libro muy chulo (o eso creo) titulado La dictadura de la felicidad. Y, si estás en Málaga, te esperamos el viernes en La Cochera.


Y, como siempre, ¡recibe este fuerte abrazo! 

martes, 25 de abril de 2023

EL PODER DE LA ESCRITURATERAPIA

Este pasado domingo fue el Día del libro y aproveché para publicar un vídeo en mi canal de Youtube ensalzando los beneficios terapéuticos de la lectura. Sin lugar a dudas, los libros, los buenos libros, son de los mejores psicólogos con los que podemos encontrarnos.


Y ahora, con motivo además de que este jueves 27 de abril hago con Rocío Vinceiro (pedagoga y formadora de mindfulness) el Taller "Cuando la palabras curan", en el que ofreceremos un espacio para la inteligencia emocional, el mindfulness, y la lectura y escritura terapéutica, quería rescatar este post que escribí y publiqué hace ya algunos años para el portal Psicocode. Y es que la escritura, como vas a ver ahora, es una poderosísima herramienta de autoconocimiento, expresión y transformación. ¡No te pierdas el usarla!


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 “Soy de ese tipo de personas que no acaba de comprender las cosas hasta que las pone por escrito.” Haruki Murakami, Tokio Blues.


Creo que la siguiente imagen describe visualmente bastante bien lo que quería decir el amigo Murakami.




Las personas del Siglo XXI vivimos con la atención focalizada casi en exclusiva hacia lo externo: TV, publicidad, Facebook, Whatsapp… Es la era en la que más estímulos externos recibimos, fruto del auge de las nuevas tecnologías. Por ello, no estamos acostumbrados, ni educados, a prestarle atención a lo interno, a nuestro mundo interior: sensaciones, pensamientos y emociones. Pero…


Eso no quiere decir que nuestro mundo interior no requiera nuestra atención. 


Si bien desde la psicología sabemos que la introspección excesiva se asocia con la depresión (bucear demasiado dentro de uno mismo puede hacer que te “ahogues”), la realidad es que la tendencia actual no es esa. Huimos de nuestro mundo interior, por miedo a encontrarnos con habitantes desagradables, que no nos gustan: emociones incómodas, pensamientos negativos, dolor… Es la consecuencia lógica que se deriva de “bucear” en otros pantanos, los del hedonismo. Somos parte de una sociedad que venera el placer y rechaza el dolor. Sin embargo, el dolor forma parte de la vida.


Y por mucho que huyamos de él, hay veces en las que toca a la puerta. Y cuando nos tapamos los oídos para no oírle, grita. Y cuando dejamos pasar el tiempo, el conflicto que generó aquel dolor se une a nuevos conflictos que acaban atascándose en nuestro mundo interior y provocando un embrollo psicológico como el del hombre de la viñeta.


Existen diferentes maneras para desembrollar a través del contacto con nuestro mundo interior. Una es el diálogo interno, otra la meditación o mindfulness centrada en las emociones, y otra es sobre la que quiero extenderme ahora: la Escritura-Terapia.


¿En qué consiste la Escritura-Terapia?


Precisamente en escribir sobre tus sensaciones, emociones y pensamientos. No solo eso: también contextualizar (describir la situación), cómo han influido esos eventos internos en tu actitud o conducta, qué respuesta has dado, cuáles han sido las consecuencias.


También puedes escribir una alternativa, una especie de happy-end, por ejemplo: “Ahora entiendo que estar continuamente dándole vueltas al problema sólo me genera tristeza y agobio, así que voy a ponerme a hacer algo distinto que me ayude a salir de este estado”. Y ya puestos, para los más duchos en el arte de escribir, podéis poneros con la Escritura-Terapia Creativa: escribir un cuento, una poesía o un post puede ser una magnífica herramienta para liberar emociones.


Facilidades para la Escritura-Terapia.


No te limites por pensar que lo tienes que hacer muy bien, la finalidad de esta herramienta no es publicar un libro, así que no te bloquees por no encontrar la expresión gramatical más correcta para expresar tus ideas, simplemente escríbelas.


Acepta que a veces puede resultar una tarea incómoda, porque vamos a escribir sobre sensaciones, pensamientos y emociones que no nos gustan, pero al final es un ejercicio sanador; como cuando sales a correr o vas al gimnasio: te cansas, te duele, pero cuando te metes bajo la ducha, ¡ah, qué relax! Y al principio, como todos los hábitos, costará más, encontrarás mayor resistencia a hacer uso de la Escritura-Terapia, pero así pasa cuando nos proponemos iniciar cualquier actividad nueva: cuesta arrancar, pero luego todo va sobre ruedas. 


Utilidades de la Escritura-Terapia.


Facilita la expresión y comprensión emocional; nos sirve para ordenar ideas y descubrir conflictos internos; nos proporciona un análisis de la relación entre lo que pensamos y sentimos y nuestra propia conducta y su funcionalidad; potencia nuestra autoconciencia y autoconocimiento; sirve para desahogarnos; conseguimos observar nuestro estado interior desde una perspectiva más externa y neutral. 


La gran ventaja de la Escritura- Terapia.


Con el mindfulness tratamos de observar la experiencia interna como meros espectadores a través de la meditación. Con la Escritura-Terapia este propósito se puede alcanzar de manera más sencilla, porque las sensaciones, pensamientos y emociones quedan capturadas en palabras, sobre el papel. La relevancia y el sentido de fatalidad que adquieren esos eventos internos cuando se mueven dentro de nuestro yo y no los afrontamos, se reduce ahora a un “mero texto que estoy observando, que tengo delante mía, y que no puede hacerme nada”.


Y esas sensaciones, pensamientos y emociones dejan ya de dominarnos. Ahora que las tengo delante, puedo enfrentarme a ellas. Y entonces, entonces por fin soy libre.


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Cuestiona todo lo que digo; la duda nos acerca más a la verdad.


Si te gustó el post, comenta y comparte, no te lo quedes solo para ti, porfa.


Si te gusté yo, hago terapia psicológica en consulta en Málaga y online para el resto del mundo. Y, hablando de escribir y de libros, tengo dos muy chulos (o eso creo): Prevención y afrontamiento del estrés laboral y La dictadura de la felicidad.


¡Y espero verte en el taller del jueves, si estás por Málaga! ¡Un abrazo!

miércoles, 5 de abril de 2023

ESTOICISMO Y BUDISMO PARA UNA VIDA BUENA

Aprovechando que es semana santa escribo este post sobre filosofía. ¿Y por qué en semana santa, qué tiene que ver una cosa con la otra? Bueno, por varios motivos: porque soy ateo, porque mis religiones son la filosofía y la ciencia (y la psicología como ciencia), porque creo que si hiciéramos más caso a los filósofos antiguos nos iría mejor que escuchando a los curas o imanes o a los defensores de la nueva religión, el capitalismo, con su dios Don Dinero, y porque, sinceramente, pienso que es una manera muy inteligente de invertir tu tiempo en semana santa el evitar las procesiones y quedarte en casa leyendo.


Leyendo libros como el que yo he terminado recientemente y te recomiendo: "Sobre la vida buena. Reflexiones desde el estoicismo y la filosofía budista", de Emilio Cabrera, una obra que aúna principios fundamentales de ambas filosofías, que son bastante coincidentes y que nos ayudan a vivir una vida buena (subrayo aquí la diferencia entre una "buena vida", llena de placeres, y una "vida buena", donde se pone el énfasis en la virtud y el bien común). El libro recoge algunas perlas de sabiduría que he querido recopilar por la utilidad que pueden tener para la gestión de nuestro bienestar psicoemocional y nuestro desarrollo personal. Y estas son:


- ¿Quién quiere tranquilidad cuando lo que prepondera en nuestra sociedad es obtener reconocimiento, ganar dinero y disfrutar de toda clase de placeres? El autor.

- Muchos creen que son el producto de sus circunstancias, pero yo, realmente, creo que somos lo que hacemos con esas circunstancias. El autor.

- La adversidad es una oportunidad para la virtud. Séneca.

- El mundo nos rompe a todos. Y luego, algunos, se hacen más fuerte en las partes rotas. Ernest Hemingway. 

- Debe haber algo más que el ocio, y ese algo es perseguir tu propósito. El autor.

- Damos demasiadas cosas por sentadas cuando simplemente por el hecho de ser y estar somos unos privilegiados. El autor.

- Cuando te llegue una representación (pensamiento), cualquiera que sea, ten cuidado de no dejarte arrastrar por ella. Que el asunto espere. Concédete un respiro. Epicteto.

- Los seres racionales estamos hechos los unos para los otros, formamos parte de un todo. Lo que viene, pues, en primer lugar, es actuar por el bien común. Marco Aurelio... emperador romano.

- A menudo uno vive intranquilo por no haber logrado lo que piensa que son sus objetivos, cuando el objetivo es precisamente vivir tranquilo. El autor.

- No actuamos con razón porque seamos excelentes; alcanzamos la excelencia actuando con razón. Platón.

- Todos los asuntos tienen dos caras, una que los hace soportables, y otra que los convierte en insoportables. Epicteto.

- Si no conviene, no lo hagas; si no es verdad, no lo digas. Sé dueño de tus juicios, deseos y actos. La vida no es buena ni mala, sino un lugar para el bien o para el mal. Todo lo que escuchamos es una opinión, no un hecho; todo lo que vemos es una perspectiva, no la verdad. El autor. 

- En medio de la plenitud del aire y la fertilidad del cielo, parecía que la única tarea de los hombres era vivir y ser felices. Albert Camus.


Espero que te hayan gustado y te aporten. Te recomiendo muy mucho el libro, y, de paso, también te recomiendo el mío, que tampoco está mal, La Dictadura de la Felicidad.


¡Feliz semana santa lectora y un fuerte abrazo!

miércoles, 22 de marzo de 2023

LOS DOS PRINCIPALES PROBLEMAS DE HOMBRES Y MUJERES EN EL SEXO

Ha empezado la primavera y, como dice el dicho, ¡la primavera la sangre altera!
Así que, a hablar de sexo toca. Además, el pasado lunes 20 de marzo fue el Día internacional de la felicidad y, como ya sabéis (espero), la felicidad es un estado interno transitorio, es decir, la felicidad son momentos, momentos y estados propiciados por cosas, personas, situaciones, pensamientos, otros sentimientos y actividades como, por ejemplo, la actividad sexual. Sin embargo, a pesar de su importancia en nuestro bienestar y salud, qué poco hablamos del sexo y de su relación con la felicidad, ¿verdad? Pues hala, lo dicho, ¡a hablar de sexo toca!


Y, en mi caso, hablar de sexo equivale a... hablar de problemas. Sí, ooooh, lo siento, pero es así, son gajes del oficio, un psicólogo es una especie de detector de problemas: qué anda mal, cuáles son las creencias irracionales, los sesgos cognitivos, las conductas disfuncionales o las relaciones insanas que están causando problemas en las personas y, más concretamente, ciñéndonos al tema de este post, ¿qué genera problemas a la hora de conectar con nuestra sexualidad y disfrutar de una actividad tan potenciadora de nuestra felicidad?


Pues, cómo no, las putas presiones sociales. Lo que nos dicen los cánones culturales impuestos sobre lo que debemos ser y que, por supuesto, es diferente para hombres y mujeres, provocando en cada grupo sus propias consecuencias negativas (problemas).


Los hombres se supone que debemos ser unos machos alfas, dominantes, siempre dispuestos para tener sexo y eternos cumplidores y satisfactores. Si no ejecutamos esos roles significa que no somos lo suficiente hombres, que hay un problema en nosotros... Bazofia mental. Las dos disfunciones sexuales más asociadas a este tipo de identificaciones son la disfunción eréctil y la eyaculación precoz, y ambas son consecuencia de una misma problemática: la ansiedad de rendimiento. Al final, esas expectativas irreales sobre cómo un hombre "debe" ser en sus relaciones sexuales, acaban por transformarse en presión: presión por rendir, presión por siempre estar a la altura, presión por ser el mejor amante de la manada... Y cuando estamos bajo presión, no nos relajamos, y en el sexo hay que relajarse.


Las mujeres se supone que deben ser correctas, moderadas, sumisas y complacientes, son un objeto al servicio del placer del hombre, si una mujer disfruta del sexo es una guarra, una puta. Estas ideas machistas y misóginas sobre el rol de la mujer en el sexo (y en la vida), han provocado que la mujer viva su sexualidad con inhibición y con culpa, y las disfunciones sexuales más comunes derivadas de estas creencias negativas e irracionales son el deseo y/o excitación sexual inhibidos, la anorgasmia, la dispareunia (dolor) y el vaginismo (contracción involuntaria de los músculos que rodean la vagina). Estas dos últimas suceden, en el mismo caso que en el hombre, por la presión (estrés) que la mujer padece al, de manera más consciente o inconsciente, sentir que está haciendo algo malo o que no debe disfrutar del sexo.


Y, sí, creo que ya sé lo que muchos estáis pensando: que esto ya no es como digo, que eso era antes, que ahora las cosas han cambiado y la gente se ha vuelto más moderna... Entonces, ¿por qué sigue habiendo tantos problemas sexuales y tanta gente que no disfruta de su sexualidad o tiene dificultades para hacerlo?  Se estima que alrededor del 60% de mujeres y el 40% de hombres padecen algún tipo de disfunción sexual, según la Asociación para la Investigación de las Disfunciones Sexuales en Atención Primaria (lee esta noticia). Y claro que los factores biológicos pueden influir en esas disfunciones. Pero también los de personalidad. Y, dentro de los factores de personalidad, están nuestras creencias. Creencias que, a veces, pueden estar soterradas muy adentro de nuestro esquema mental y que provienen del mismo subconsciente colectivo: cultura, cánones, religión, patrones sociales y familiares, expectativas ajenas.


Revisar, pues, cómo nos percibimos, pensamos y sentimos con nuestra sexualidad es importantísimo para superar esas creencias y liberarse de la carga de presiones totalmente impuestas e insanas. El sexo es una actividad de disfrute (o, como yo lo suelo llamar: un juego). Se puede hacer con amor y sin amor y, desde luego, no se tiene por qué hacer con compromiso. Las únicas reglas de este juego es no dañar a la persona con la que se hace ni dañarse a uno mismo. Y es un juego en el que solo tenemos que ser nosotros mismos. Porque no hemos venido al mundo a ser lo que otros nos dicen que seamos, a cumplir con las expectativas de los demás. Hemos venido a amar...


... ¡y a jugar!


Cuestiona todo lo que digo; la duda nos acerca más a la verdad.


Si te gustó el post, comenta y comparte, no te lo quedes solo para ti, porfa.


Si te gusté yo, hago terapia en consulta en Málaga y online para el resto del mundo, También tengo un libro titulado La dictadura de la felicidad en el que hablo mucho más de las relaciones humanas.


Y, como siempre, ¡recibe este abrazo! 

miércoles, 8 de marzo de 2023

LA FORTALEZA DE LA MUJER

Antes que nada, habría que aclarar que generalizar suele llevar al error. Ni todas
las mujeres son iguales ni todo son diferencias entre hombres y mujeres sino que hay más cosas que nos unen y asemejan que las que no separan.


Dicho lo cual, sí encuentro un rasgo muy habitual en muchas mujeres y que no es el punto fuerte de muchos hombres. Y es la empatía. Aunque, insisto, no todas las mujeres puntuarían alto en empatía y seguro que existen muchos hombres tan empáticos o más que muchas mujeres.


Y, aún así, encuentro que la empatía es un rasgos muy distintivo en las mujeres y, por supuesto, una señal de fortaleza. Y esto tiene bastante sentido, ya que, culturalmente, a los hombres se no has censurado a la hora de expresar y compartir nuestros sentimientos, se nos ha "amputado" esa habilidad emocional, y nos hemos reprimido. Algunos salen a tiempo de esa represión... otros no. Sin embargo, a las mujeres, desde niñas, no se les suele castigar o reprochar que lloren, y aprenden desde bien pequeñas a compartir sus emociones con los iguales, con otras niñas. Ese "estar en contacto" desde tan pronto con su propio mundo emocional y con las emociones de los demás, ha podido facilitar una actitud más empática en muchas de ellas. Por educación y hábito, simplemente.


¿Y por qué la empatía es una fortaleza? Porque una actitud empática favorece relaciones humanas de mayor calidad. Como con todo, el exceso y el defecto pueden ser vicios, es decir, puede tener consecuencias negativas. Si soy demasiado empático, puedo caer en el perjuicio de asumir cargas que no me corresponden, de no priorizarme nunca, de la culpa... Pero, por regla general, en un mundo en que cada vez estamos más aislados, más "cada uno a lo suyo", y, al mismo tiempo, nos sentimos más desprotegidos y desamparados, una buena dosis de empatía no viene mal. La empatía nos sirve para conectar con el dolor de la otra persona y, gracias a eso, me permite ayudarlas mejor. Y ayudar a otros, nos hace más felices. Ojalá hubiera muchas más mujeres en los puesto de dirección de las grandes empresas, de los bancos, de los gobiernos... donde muy de vez en cuando se echa tan en falta esa virtud que es la empatía.


Por eso, hoy, 8 de marzo, Día internacional de la mujer, quiero dar las gracias a todas las mujeres que son sensibles, vulnerables, empáticas, tan humanas. Sin duda, todas estas cualidades no os hacen débiles, sino fuertes. Gracias por ser trabajadoras, por ser luchadoras, por ser madres, hermanas, amigas y compañeras.


Y ojalá que entre todos, con muchas de vosotras a la cabeza, podamos construir un mundo más empático.


Cuestiona todo lo que digo, la duda nos acerca más a la verdad.


Si te gustó el post, no te lo quedes solo para ti, comenta y comparte.


Si te gusté yo, hago terapia psicológica en consulta en Málaga y online para el resto del mundo. Tengo un libro muuuy empático titulado La dictadura de la felicidad.


Y para todos, pero hoy sobre todo para ellas, ¡recibid este abrazo!   

martes, 14 de febrero de 2023

EL PROBLEMA DEL DÍA DE SAN VALENTÍN

 A ver... No creo que esté mal que exista un día de los enamorados, no. Ni siquiera aunque, cada año, desde hace ya diez, haga un taller por estas fechas que se titula "Desarmando a Cupido". Ni siquiera aunque, en mi libro, La dictadura de la felicidad, haya un capítulo que se llama La trampa del amor. Ni siquiera aunque, en mi anterior espectáculo escénico, hubiera un monólogo que se titulaba Enamorarse es caca.


No es que sea un soltero amargado en permanente lucha contra el amor romántico (o vaya, eso quiero yo pensar, no sé si mi psicoterapeuta me tendrá otra cosa que decir). No estoy en contra del amor romántico ni del romanticismo. Otra cosa, otra cosa, es el amor romantizado


Entonces, el problema de San Valentín, creo, radica en, aparte de que las grandes superficies hacen su agosto gracias al bolsillo de muchos corazones ingenuos, el sentimiento de obligación.


Pasa lo mismo que con la Navidad. La Navidad a mí me mola. Se come mucho y bien, ¿no me va a molar? Pero, ¿estamos obligados a ser felices tooodo el tiempo en Navidad? Ese sentimiento de obligación impregnado en nuestra cultura y, por ende, en el subconsciente colectivo, hace que cualquier persona que se sienta triste en Navidad pueda sentirse mal consigo misma por sentirse así, por sentir algo que es totalmente natural.


Pues, de la misma manera, hay muchas personas que pueden llegar a sentirse mal por ese sentimiento de obligación, en el día de San Valentín, o a partir de este día, tanto solteros como emparejados:


- Los solteros porque piensan y sienten que deberían estar con alguien y, si no lo están: sensación de fracaso, sensación de estar solo en el mundo, de no ser queridos, de no ser lo suficientemente buenos...


- Los emparejados porque, por narices, han de hacer algo muy especial para sus parejas (o sus parejas por ellos), así que se inflan de estresante presión y de expectativas irreales que no les hacen disfrutar verdaderamente del momento.


En este segundo caso, además, puede ser peor para aquellas personas que piensan que el día de los enamorados es todos los días. ¡Todos los días, por dios santo, qué coñazo! ¿Todos los días  debo hacer sentir especial a mi pareja? ¡Va a llegar un momento en el que se me van acabar las ideas y voy a petar!


Recordemos, tanto para un caso como para el otro, que:


- San Valentín, popularmente (o comercialmente), se conoce como el día de los enamorados, pero, institucionalmente, es el día del amor, y, en muchos países de Latino América, el día del amor y de la amistad. Así que, realmente, si quisieras celebrar este día, ¿no podrías? ¿No tienes familia, amigos, compañeros, vecinos, un perro, un gato, no sé, alguien o algo a lo que amar? ¿Por qué hemos de sentirnos solos los solteros, ni siquiera un puñetero día, cuando el amor conoce tantas formas de expresión, cuando hay tanto y tantos a los que amar?


- Está bien cultivar el amor y la pasión en la pareja a través de la espontaneidad, los detalles, las sorpresas... Pero, cuidadín con las expectativas. Tu pareja no ha venido al mundo para trabajar cada día en hacerte sentir un ser especial (entre otras cosas, porque no lo eres, no eres especial, puede que único sí, pero no especial, quítate esa idea egocéntrica de la cabeza). Tu pareja no ha nacido con el propósito de hacerte feliz. Tu pareja y tú, habéis nacido, habéis vivido, y en un momento de vuestras vidas os habéis conocido y habéis decidido compartir vuestra felicidad, y vuestra infelicidad, juntos. Punto. Tu pareja no te va a montar en una puta alfombra voladora para darte una vuelta de noche por la ciudad. Bajemos las expectativas. Detallistas sí, pero realistas también.


Y, dicho todo esto (el "soltero amargado" se ha quedado a gusto), desearos un feliz día del amor. Del amor a la pareja, al amante, a la familia, a los amigos, a la naturaleza y a los animales, a la cultura, del amor al prójimo, por supuesto, del amor propio (que no falte nunca) y, cómo no, del amor a la VIDA


Hace poco alguien, a quien amo, me dijo: "Mira, David, nacemos, hacemos cosas, seguimos haciendo cosas, y nos morimos. Yo me niego a eso. Me rebelo contra ese sentido de la vida. Yo quiero vivir una vida cuyo sentido sea cultivar las relaciones con los demás". Es decir, el amor.


Y ese, me parece un acto de rebeldía súper hermoso.


Cuestiona lo que digo, la duda nos acerca más a la verdad.


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Si te gusté yo, (si me amas, aunque sea solo un poquitín) hago terapia en consulta en Málaga y online para el resto del mundo. Tengo un libro titulado La dictadura de la felicidad que está mu chulo (o eso me gusta pensar).


Y, con mucho amor, que no falte hoy ni nunca, ¡recibe este fuerte abrazo!