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miércoles, 22 de julio de 2020

CREAR ES SANAR

Los que me conocéis bien sabéis que aparte de psicólogo, también soy escritor. O a mí particularmente me gusta decir que soy contador de historias, ya que escribo libros, relatos, guiones, obras de teatro... Lo que surja.

Y es que para mí, la escritura es terapia. La creatividad, el arte de crear, es terapéutico. A través de ese arte, muchas personas alcanzamos nuestro estado de flujo: aquel estado en el que las horas se nos pasan volando porque estamos tan sumergidos en aquello que estamos haciendo que no pensamos ni en el pasado, ni el futuro, ni en los problemas (los que existen, los que no existen)... Estamos conectados a un aquí y ahora que, además, nos encanta, porque estamos haciendo algo que nos gusta y nos llena.

Y ese algo, ese arte creativo, no tiene por qué ser solo escribir. Hay tantas maneras de sacar la creatividad que uno lleva dentro: bailar, cantar, pintar, haciendo manualidades, generando iniciativas, a través de la poesía,la música, el cine, la cocina, el bricolaje...

Se puede ser muy creativo en mútiples áreas de nuestra vida cotidiana. Y, mediante esas actividades, no solo nos conectamos con el presente, sino que también expresamos inquietudes personales, superamos traumas y miedos (al convertirlos en arte o gracias a reírnos de ellos) y nos sentimos más unidos a nuestro entorno, ya que son una herramienta para desarrollarnos también en comunidad.

Por todo ello, crear es sanar, es fomentar nuestra salud psicoemocional. Y hoy quiero compartir con vosotros algunas de mis más recientes creaciones. 2 cortometrajes que he escrito y dirigido, y un Diario de una Pandemia (en clave de humor) que escribí durante el anterior confinamiento. 

Y también anunciaros que este viernes 24 de julio, junto a Blanca Pomar (actriz y cantante) y Rafa Frías (actor y monologuista) haremos el espectáculo "Mis idas de olla. Un psicólogo al borde de una crisis existencial", en el que fusionaremos el teatro y los monólogos cómicos con la psicología. Una actuación que haremos en Coín, en El Sitio, Territorio de Paz, de la Fundación Voces.

Espero que os gusten los cortos y el Diario y que, si podéis, no osperdáis el espectáculo de este viernes. Promete. ¡Gracias, un abrazo!

Corto "Proyecto Espein"


Corto "Miedo"


Aquí el enlace a "Diario de una pandemia"


Y este el vídeo promocional de "Mis idas de olla". Es muy cortito, ¡échale un vistazo!


¡Os esperamos! Se nos irá la olla. Sana y creativamente, claro. ¡Un abrazo!

miércoles, 1 de julio de 2020

EL ENEMIGO PÚBLICO NÚMERO 1 DE LA RESILIENCIA

Esta semana hago en Málaga el Taller de Crecimiento Post-Confinamiento. Será en primero desde que empezó la pandemia de la COVID-19, así que estoy muy ilusionado con el reencuentro y seguro que nos sirve a todos para nutrirnos unos de los otros con nuestras experiencias y aprendizajes durante la cuarentena. Si estas en Málaga para la fecha, te animo a participar: sábado 4 de julio de 10:30 a 13.30.

Y aprovechando la ocasión, rescato un post que publiqué en Junio de 2018 sobre la resiliencia, uno de los aspectos que trabajaremos en el taller. Espero que te guste y que le saques mucho jugo para desarrollar esa hermosa y valiosísima capacidad que tenemos todos para superar la adversidad y transformarla en una oportunidad. ¡Comienza el post!


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La Resiliencia es la capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas, y ser transformado positivamente por ellas.

Lo que no te mata te hace más fuerte. O más sabio. O más bueno.

Como capacidad que es, es susceptible de ser potenciada y desarrollada, a través del fortalecimiento de otras competencias personales:

- Capacidad de aceptación y de resolución. Cuando en lugar de quejarme y ver lo negativo me centro en buscar alternativas y soluciones.

- Autoestima positiva. Una buena valoración de uno mismo. Aceptación de los defectos y confianza en las virtudes.

- Optimismo Inteligente. El optimismo ingenuo es pensar que siempre te irá bien. El optimismo inteligente es de aquél que sabe que le puede ir mal pero confía en que le irá bien basándose en pruebas.

- Inteligencia Emocional. La capacidad para comprender, expresar y regular nuestras propias emociones y la de los demás. Es muy importante para mantenernos estables emocionalmente en tiempos de tormenta.

- Estilo de afrontamiento activo. Las personas con un buen nivel de resiliencia no evitan, ni echan culpas ni hacen actividades compensatorias (por ejemplo, beber alcohol para olvidar), sino que enfrentan los problemas cara a cara.

- El sentido del humor. Imprescindible. Ayuda a desdramatizar y dejar de ver la adversidad como algo terrible. Quita hierro y, por lo tanto, dolor a los traumas.

- Aparte de factores personales, los externos también juegan su papel en el desarrollo de una buena resiliencia: el modelo educativo, los condicionantes económicos y culturales, el apoyo social.

Todos estas competencias y factores son susceptibles de ser transformadas para mejorar nuestro nivel de resiliencia. Pero todo aquello que se puede cambiar, también puede resistirse al cambio.

Las resistencias y bloqueos que nos pueden impedir o dificultar tener un buen nivel de resiliencia son todos los opuestos a las competencias comentadas: negatividad, déficit de autoconfianza, pesimismo, represión o descontrol de emociones, evitación, dramatización, y factores externos adversos. Pero todos tienen un denominador común. 

¿Sabes ya cuál es?

EL MIEDO

Porque el miedo puede hacer que:

 - Lo vea todo negativo.

- No confíe en mí y en mis fortalezas.

- Piense que todo irá siempre mal.

- Me deje dominar por el miedo.

- Evite aquello que me da miedo.

- Sobrevalore aquello que me da miedo.

Esto es lo que llamamos eustrés o estrés negativo (porque cierta cantidad de estrés -tensión- es positiva para afrontar las situaciones): cuando subestimamos nuestras capacidades y sobrevaloramos la dificultad y gravedad del estímulo, llegando a percibir este como una amenaza de proporciones bíblicas.

¿Y si hago el ridículo? ¿Y si me despiden? ¿Y si me dejan? Lo pasaré fatal. No seré capaz de superarlo.

Pensar que no serás capaz de superarlo, es el primer escollo para superarlo. Es la resistencia psicológica que te dificultará poner en marcha los mecanismos (aceptación, optimismo, resolución, humor, etc) que te permitirán afrontar la adversidad con resiliencia.

Pensar que no serás capaz de superarlo es la voz del miedo. Es lo que te dice el miedo. Y no se trata de acallarlo, ya que no podemos vivir sin miedo. Porque gracias al miedo sobrevivimos. Solo que a veces el miedo excede sus funciones y convierte en amenazas lo que son adversidades, duras adversidades en muchos casos, pero que nos permitirán aprender, crecer y mejorar.

No se trata de vivir sin miedo. Se trata de aprender a vivir con miedo. Se trata de darse cuenta de que si el miedo aparece, no es suficiente motivo para dejar de creer en nosotros o para magnificar los sucesos negativos de nuestra vida, ya hayan pasado, estén pasando o puedan pasar.

Se trata, en definitiva, de que cuando el miedo hable, no creer tanto en él como en nuestra maravillosa capacidad para superar la adversidad y salir fortalecidos.

No te fíes tanto de tu miedo, como de tu resiliencia.

Y dominarás tu miedo.


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Cuestiona todo lo que digo, la duda nos acerca más a la verdad.

Comparte este post si te gustó.

Hago terapia psicológica en Málaga y online para el resto del mundo.

¡Un abrazo resilientes!

miércoles, 6 de mayo de 2020

ADAPTARSE A LA NUEVA REALIDAD

Con la fase 0 iniciada el pasado lunes por el Gobierno en España empieza el desconfinamiento progresivo y, con él, la vuelta la incorporación a la nueva normalidad. Una realidad solo un poco diferente a la de antes y la que vamos a tener que adaptarnos.

Y de eso quiero hablar en este post: de adaptarnos a lo que viene. Porque hemos vivido estamos viviendo semanas difíciles, con muchas noticias negativas, con mucho dolor en algunos casos e incertidumbre en la mayoría por no decir en todos.

Así que van a ser muchas las personas que van a tener que hacer un esfuerzo por adaptarse a los cambios de esta situación de por sí cambiante. Y para que esa adaptación sea lo más positiva posible, habrán de hacerlo sin miedo con miedo.

Sí, sí, con miedo. Porque no se trata de tacharlo. Sentir miedo, experimentar sensaciones físicas de estrés y ansiedad, preocuparse, tomar precauciones... no solo es normal sino que es adaptativo, dadas las circunstancias. Lo que no puede ser es que ahora salgamos todos a la calle a darnos besos y abrazos y a apelotonarnos y hacer como si nada de esto hubiera pasado.

Pero, lo que no puede ser tampoco es que nos paralicemos. El miedo es una emoción y como tal es adaptativa... hasta que deja de serlo. Cuando el miedo nos sobrepasa, nos bloquea, nos impide hacer cosas que hacíamos antes o que queremos hacer porque son deseables, cuando el miedo se convierte no en un medio sino en una barrera, entonces, hay que superar ese miedo.

Pero superarlo no es matarlo. Es aprender a convivir con él. Exactamente lo mismo que vamos a tener que hacer con el coronavirus hasta que llegue la vacuna. Y nos espera más de un año hasta que eso pase. Por tanto, no se trata de no sentir miedo sino de que este no nos provoque un malestar grave y duradero que nos impida recuperar aquellas actividades que vamos a poder hacer con el levantamiento gradual de las medidas de restricción.

Aquí van unos cuantos consejos para ayudarte a convivir con el miedo y con el coronavirus:

1. Permítete sentir miedo. Normaliza. Nos pasa a todos. Hemos sido bombardeados con malas noticias, con números que parecían catastróficos (no lo eran, os lo aseguro), y el discurso del Gobierno (que como cualquier otro gobierno, ha hecho cosas bien y cosas mal), insistiendo una y otra vez en que no había que dar un paso atrás (como si los repuntes no estuvieran permitidos... lo que hay que hacer es controlarlos), nos han inoculado la sensación de que con simplemente salir a la calle y respirar íbamos a coger el virus. No es cierto.

2. Y para desmitificar tanto alarmismo y tanta tragedia, que es lo que nos ha llevado a todos a sentir miedo (y a algunos un miedo irracional y patológico), voy a dar algunos datos sobre el coronavirus: en España se han contagiado (confirmados) 220 mil personas, fallecidos casi 26 mil, curados 126 mil; España tiene una población de casi 47 millones de habitantes. En el mundo se han contagiado 3 millones 600 mil, fallecidos 257 mil, curados 1 millón 200 mil; el mundo tiene una población de alrededor de 7 mil 700 millones. Solo cada día mueren de hambre 8500 niños. Así que los términos "pandemia", "tragedia" o "fin del mundo", como vemos, creo que pueden llegar a relativizarse bastante.

3. Por otro lado, recordemos que en España (y estos datos son similares a nivel global) el 42% de los fallecidos tiene entre 80-89 años (que no es mala edad para morirse, yo la firmaba; la media de mortalidad en España está en esa franja), el 25,9% entre 70-79 años, el 18,4% más de 90 años, el 8,9% entre 60-69 años. De 59 hasta los 10 años no llega al 5% y no hay fallecidos entre los niños de 0 a 9 años (todavía se desconoce la causa). La mayoría de los fallecidos presentaban alguna patología previa y la mitad de ellos en España vivían en residencias (lo que ha puesto de manifiesto una grave problemática con las residencias para mayores en nuestro país).

4. Estos datos no los doy para que ahora todo gritemos "¡JAUJA!". Los doy para tomar una perspectiva más completa y racional de esta problemática. Hay mucha gente que no se ha muerto ni se va a morir de coronavirus, muchos más los que no que los que sí. Ahora bien, hay mucha gente que se ha muerto por coronavirus, y cada muerte, cada una de esas muertes, es un drama para familiares y amigos. Por tanto, ni jauja ni "¡PÁNICO!". Control. Con miedo, porque es normal sentir un miedo moderado con la que está cayendo, pero con control.

5. ¿Y cómo consigo ese control? Sin tratar de reprimir tu miedo. Es normal que sientas miedo, permítetelo. Recuerda las estadísticas que te he dado para ser consciente de que este problema, aunque grave, no es alarmante (no te dejes contagiar por el alarmismo de algunos, como por ejemplo gentes en Redes Sociales o los medios de comunicación). Y, por último, vive tu vida, siguiendo simplemente las recomendaciones que hace la Organización Mundial de la Salud (recordemos: 1. Mantén la distancia de seguridad de uno a dos metros. 2. Lávate con frecuencia las manos. 3. Desinfecta espacios de uso público. 4. Usa mascarilla si vas a estar con gente infectada o que no conoces y no vas a poder mantener la distancia. 5. Si tienes síntomas, aunque sean leves, quédate en casa) y cumpliendo con las restricciones que el Gobierno marque según las distintas fases en las que nos encontremos. No más. No tienes que hacer nada más que eso.

En definitiva, VIVE. Con miedo moderado, porque es normal, y porque es, además, la fuerza psicológica que nos va a echar una mano para tomar esas precauciones. Pero vive, maldita sea. Sal a la calle, respira, mira al cielo...

... porque ya se va viendo algo de luz.

Y para continuar con la adaptación, os recuerdo que ya podéis pedirme cita para consulta, pues cumplo con todo el protocolo de seguridad establecido. De la misma manera, también podéis solicitarme cita para terapia online.

Cuestiona todo lo que digo, la duda nos acerca más a la verdad.

Si te gustó el post y crees que le puede ser útil a mucha gente, compártelo porfa.

Y, valiente, porque aunque tengas miedo (y quién no), eres, solo por estar leyendo esto, solo por haberte atrevido a acabarlo, muy valiente, y por ello, ¡recibe este fuerte abrazo!

Fuentes de los datos:

https://elpais.com/sociedad/2020/04/09/actualidad/1586437657_937910.html

https://www.rtve.es/noticias/20200422/perfil-enfermos-coronavirus-espana/2010608.shtml

https://eacnur.org/blog/cuantos-ninos-mueren-de-hambre-al-dia-tc_alt45664n_o_pstn_o_pst/

https://es.statista.com/estadisticas/474539/numero-de-defunciones-en-espana-por-grupo-de-edad/

jueves, 30 de abril de 2020

LA FLEXIBILIDAD MENTAL

Vuelvo a rescatar algunos de mis posts antiguos más leídos. Así, revisamos ideas muy útiles a las que siempre viene bien hacer un repaso. Porque en psicología tan importante es lo que conviene aprender, como desaprender, como recordar.

Esta semana, LA FLEXIBILIDAD MENTAL, un post que escribí en junio de 2015 y que nos puede venir como anillo al dedo para adaptarnos a los cambios de esta nueva situación de vida que nos ha supuesto la crisis sanitaria de la COVID-19.


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Ya lo decía Darwin:




Y la primera barrera que podemos encontrarnos en un proceso de adaptación es la rigidez mental.



La  rigidez mental se puede entender, básicamente, como apego dependiente. El apego no es malo, su definición esencial es: cariño, afecto o estimación hacia una persona o cosa. El problema aparece cuando llego a la conclusión de que sin esa persona o cosa no puedo ser feliz. Así, el día que nos falte encontraremos muchas dificultades para ser felices.



La rigidez mental es, entonces, apego dependiente a nuestras creencias, pensamientos, hábitos, costumbres, ideas... Es llegar a creer que cualquier elemento que entre en conflicto con ese sistema de valores, por ser diferente, amenaza mi felicidad, y, por tanto, lo rechazaré de plano desde el primer momento.



Para las personas que presentan un patrón rígido de pensamiento, cualquier cambio, cualquier novedad o cualquier imprevisto, puede ser valorado como algo sumamente hostil: la llegada de un nuevo jefe con métodos de trabajo distintos, el traslado a otra ciudad o país, empezar un romance con una persona con gustos o ideales diferentes...



Además, estas personas también suelen ser obsesivas con sus rutinas: tienen un horario muy marcado para hacer cada cosa, suelen ir siempre a los mismos sitios, y como les cambies el plan a última hora llegarán a la conclusión de que su vida se ha desestabilizado por completo. Su perfil de personalidad no puede ser muy diferente a la de este tipo.




Se trata del personaje Sheldon Cooper, de la serie The big bang theory, un científico con una patrón de personalidad claramente obsesivo compulsivo.



En definitiva, las personas con rigidez mental (y todos en algún momento/circunstancia podemos presentar cierta rigidez mental, afortunadamente no al mismo nivel que Sheldon) carecen de flexibilidad mental, que es la capacidad que podemos definir como:




Cuando nuestras cogniciones y hábitos no dominan nuestra vida,

sino que son una herramienta más para vivir.



Como capacidad que es, la flexibilidad mental se puede entrenar, y he aquí una lista de actividades que podemos hacer para desarrollarla:



1. Viajar. Pero no sólo eso, sobre todo, mézclate: empápate de otras culturas, conoce a las gentes de los destinos que visites, prueba a practicar alguna de sus costumbres... La apertura mental que estas experiencias te puede ofrecer es impagable.

2. Debate con gente que piensa distinto a ti. Respecto a cualquier tema: política, sexo, religión... Esto solo será agotador si afrontas el debate con el objetivo de querer cambiar la forma de pensar de esa persona. Si aceptas que tiene su propio punto de vista y te decides a escucharla, el tuyo no tiene por qué variar, y puede que aprendas algo (y posiblemente esa persona también).

3. No digas "no" sin preguntarte antes "¿Por qué no?". Nuestros esquemas y hábitos mentales llevan tanto tiempo funcionando que la negativa ante cualquier propuesta que implique cierto cambio será, a veces, automática. Sé consciente de ese automatismo y detenlo, porque puede hacerte perder muchas oportunidades.

4. Organízate pero sin pasarte. Planificar y tener rutinas nos sirve para tener una vida más organizada. Pero qué plan no se puede posponer, qué rutina no se puede sustituir. Si nos empeñamos en cumplir con los plannings y las rutinas, éstas dejarán de ser herramientas y se convertirán en objetivos que pueden llegar a resultar muy estresantes, sobre todo cuando surgen imprevistos (y ya sabes que casi siempre surgen imprevistos). 

5. Acostúmbrate al cambio. Tatúate, cambia de look, ve a sitios a los que no habías ido antes, prueba nuevas experiencias de ocio. En definitiva, haz de lo nuevo tu estilo de vida.



No por ello vas a dejar de ser tú, ni cambiar aquellos ideales que te definen y te hacen sentirte orgulloso de ti mismo. ¿Recuerdas la frase de Groucho Marx?





Pues tranquilo, solo era una broma del genial cómico.


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Te recuerdo que durante lo que dure el estado de alarma sigo atendiendo consultas relacionadas, gratis, al correo info@elgabinetededavidsalinas.es, y también haciendo terapia psicológica en consulta en Málaga y para el resto del mundo on line.

Sigues teniendo disponible para descarga gratis el primer capítulo de mi próximo libro, La Dictadura de la Felicidad: Estado del Malestar. 

Cuestiona lo que digo; la duda nos acerca más a la verdad.

Si te gustó el post, no le quedes solo para ti, comparte, porfa.

¡Y recibe este abrazo!

lunes, 16 de marzo de 2020

ASESORAMIENTO PSICOLÓGICO GRATIS DURANTE EL ESTADO DE EMERGENCIA

Estamos viviendo días difíciles para todos, y entre todos, y desde cada uno, podemos hacer por pasar esta crisis antes y con menos coste.

Por eso, siendo consciente de las repercusiones psicoemocionales que puede provocarnos a cualquiera de nosotros el estado de emergencia, habilito, de manera totalmente gratuita, el correo electrónico info@elgabinetededavidsalinas.es para dar respuesta a consultas psicológicas que estén relacionadas con el COVID-19.

Si tienes síntomas de estrés, ansiedad, angustia o depresión, si no sabes cómo gestionar el aislamiento, si te puedo ayudar en la resolución de cualquier conflicto interpersonal  con familiares confinados contigo, si tienes dudas acerca de cómo actuar con tus hijos, etc., puedes escribirme al correo electrónico, dejarme tu consulta, y trataré de responderla lo antes posible.

Poniendo un poco de nuestra parte, venceremos al virus y saldremos fortalecidos de esta crisis. Estoy convencido de ello. Hoy, más que nunca:

HUMOR, PAZ Y AMOR.