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martes, 13 de diciembre de 2016

LOS PATITOS FEOS SALEN A BAILAR

Este sábado 17 de diciembre hago junto a Maca Martínez, musicoterapeuta, el Taller de Musicoterapia y Psicología Positiva, que no será sólo  un taller de Musicoterapia y Psicología Positiva.

El término más preciso para definir este taller, sería:  Creatividad.

Eso es lo que hicimos en un anterior taller con Maca,  y lo que nos proponemos hacer en este de nuevo:  CREAR.

Crear nuevas formas de comunicarnos, nuevas formas de expresarnos, de ser YO, de verte a TI.

Y es que, aunque ya era bastante consciente de esto, leyendo el libro Los patitos feos de Boris Cyrulnyk, me doy aún más cuenta de lo importante que es el proceso de la creatividad para la liberación de traumas, para el cierre de heridas emocionales.

Creamos algo nuevo que sea bonito y nos sirva de algo, para transformar lo viejo e inservible.

Dejo de ser víctima de mi pasado, para convertirme en creador de mi destino.
Es bello, es hermoso... Me emociona.

Cyrulnyk dice, refiriéndose a los niños que han sufrido experiencias traumáticas severas y que a través de la creatividad logran representar su dolor: "Me hago autor de mi mundo interno y lo doy para poder compartirlo. Cuando los demás lloran, cuando ríen, o cuando aplauden, me aceptan con mi herida. Dejo de ser un anormal, un niño expulsado de la cultura, un monstruo".

Cuando, a través del arte, compartimos nuestro dolor, ya venga éste recubierto con la forma de trauma, complejo, miedo o bloqueo, cito de nuevo a Cyrulnyk: "No les molesto con mi desastre, no les petrifico con mi horror, al contrario, les divierto e intereso, cosa que me revaloriza".

Ya explicaba yo en un post anterior como el trauma golpea dos veces: cuando nos pasa y cuando le damos significado a lo que nos pasa. Y en ese "darle significado", juega un papel relevante la mirada de los otros: su reacción ante lo que nos pasa. Incluso cuando no hay reacción. ¿O acaso la indiferencia no va a alterar el significado del trauma? Incluso cuando el otro no sabe nada de lo que me ha pasado: ¿o acaso los valores de una sociedad no nos hacen adelantar ya cómo será una posible reacción?

Por eso el arte, a través de la música, de la escritura, la poesía, la pintura, el cine o cualquiera de sus disciplinas, es un potente transformador del trauma y de la identidad del traumado: lo que me ha pasado deja de ser un hecho horrible que ha de ser tapado, para convertirse en algo que los demás ven, oyen y entienden; dejo de ser víctima o desgraciado, para convertirme en héroe.

Cuántos héroes-artistas ha habido y habrá, que a lo largo de la historia, han pasado por los eventos más deshumanizadores, y han vuelto a reencontrarse con su humanidad gracias su creación, a su obra, pasando ésta luego a ser inmortal y fuente de inspiración para generaciones enteras.

Cuánto "patito feo" hay, deseando que le des un instrumento, que oigas su voz o que le dejes bailar.

En el taller de Musicoterapia bailaremos, cantaremos y crearemos. Reíremos, jugaremos como cuando éramos niños, y, es muy posible, nos emocionaremos.  Será, espero, una experiencia transformadora, tanto para  nosotros como para vosotros. Así que si estáis en Málaga, os  esperamos.

Recibe un abrazo, y que vivan los patitos feos.


Una muestra de lo que hicimos en un anterior taller:


 

martes, 10 de noviembre de 2015

EL PODER DE LA SEDUCCIÓN

Qué bonito sería si en la escuela nos hubieran enseñado a SEDUCIR.

Me refiero a seducir en toda su extensión, claro, no sólo al sentido erótico del término. Que algún padre o madre ya estará pensando: "¡Sí, hombre, como si no tuvieran los chavales ya suficiente con Hombres, Mujeres y Viceversa!"

Seducir es atraer, cautivar. Seducir es comunicar. Seducir no es engañar. Seducir es convencerte de que me creas.

Lo que pasa es que el término se ha "prostituido" tanto que se confunde la seducción con el engaño. También... es que hay mucho mentiroso suelto. Pero la mentira es un problema ético, mientras que seducir no es malo o reprobable desde el punto de vista moral.

Pensemos en un político por ejemplo. Pensemos en un gran político. Uf... cuesta, lo sé. Pensemos en Obama. El presidente de EEUU es capaz de, gracias a un discurso cercano, generar confianza y admiración en su audiencia. Si gran parte del contenido de ese discurso es mentira el tiempo lo dirá, y entonces podremos acusarle de mentiroso y las urnas podrán castigarle. Pero lo que es innegable es que Obama seduce a la gente cuando habla.

Cuántas personas habrá, y que no son políticos precisamente, con ideas, proyectos, inquietudes, opiniones, sueños... capaces de mejorar el mundo en el que vivimos, y que finalmente se quedan en el limbo porque no encuentran recursos para defenderlas o enfrentarlas con otras.

Recursos como la comunicación, la empatía, la asertividad, la resolución de conflictos, la escucha activa, la capacidad de negociación y el sentido del humor.

Todas estos recursos interpersonales forman parte de las Habilidades Sociales: el conjunto de conocimientos, actitudes, aptitudes y conductas que facilitan las relaciones entre las personas.

Y eso no puede ser malo. Seas presidente de EEUU o vendedor de Jazztel. Bueno, quizá si eres esto último sí. Es broma.

Las Habilidades Sociales aumentan nuestro poder de seducción, no porque con ellas aprendamos a manipular o engatusar al otro, sino porque a través de ellas entiendo mejor al otro y me muestro ante él tal como soy yo, aparcando complejos y traumas, sin dar lugar a ambigüedades o malentendidos. Y es entonces cuando se produce el fenómeno de la atracción: porque el otro me ve, y al verme ME CREE.

El arte de seducir, del buen seducir, es ése, mostrar mi Yo Verdadero porque he perdido el miedo a que el otro no me acepte o no me quiera. Y en la superación de ese miedo, me encuentro conmigo mismo... Y contigo, si decides jugar al mismo juego de seducción.

Este sábado 14 de Noviembre impartiré un Taller de Habilidades Sociales en el que trabajaremos resistencias a ese encuentro, como la vergüenza o la ira, y facilitadores del mismo, como la empatía y la asertividad. Será además de pedagógico, muy divertido y dinámico.

Espero haberte seducido para que asistas... ¿Juegas a encontrarnos? 

lunes, 15 de junio de 2015

EL PODER TERAPÉUTICO DE LA MÚSICA


La música amansa a las fieras. Es decir, nos relaja, ayudando a regular crisis emocionales. También nos inspira, favoreciendo estados de creatividad. Incluso puede proveernos de pasión en los momentos más románticos.

Pero más allá de los usos comunes que encontremos de la música, es gracias a la Musicoterapia, disciplina que utiliza el recurso de la música para promover, prevenir y rehabilitar la salud, que hoy sabemos de los beneficios que tiene este noble arte frente a la vejez, los trastornos neurológicos y la discapacidad.

Entre otros hallazgos, se ha encontrado que:
  • La Musicoterapia ayuda en el mantenimiento y mejora de procesos cognitivos tales como el aprendizaje, la atención y la concentración.
  • Reduce la agitación motriz (típica del Parkison) y disminuye los niveles de ansiedad.
  • Mejora las habilidades sociales y la autoestima.
  • Facilita entornos de tranquilidad y autocontrol en mujeres embarazadas que repercuten en la salud del bebé.
  • Potencia un equilibrio psicofísico y emocional saludable en personas con discapacidad.
  • Se ha demostrado su eficacia en el tratamiento de enfermedades como esquizofrenia, amnesia, demencia, Alzheimer, Parkinson, depresión, problemas conductuales, afasia, trastornos del habla y Síndrome de Tourette, entre otros.
Un vídeo, que se ha convertido en viral y que nos demuestra en pocos minutos el poder terapéutico de la música, es el siguiente. Si no lo has visto aún, dedícate unos minutos a hacerlo, porque te aseguro que no tiene desperdicio:


Los beneficios de la Musicoterapia en poblaciones vulnerables es evidente, pero... Desde la Psicología Positiva en general, y yo en el ejercicio de mi profesión y escribiendo en este blog en particular, venimos defendiendo un modelo de salud mental en el que se pone el énfasis en la promoción de la salud, y no sólo en la prevención y tratamiento.

Es decir, así como vengo manteniendo desde hace tiempo que para nada es necesario tener una patología grave para acudir al psicólogo, sino que cualquiera que sienta que necesita hacerlo puede hacerlo, sin sentirse estigmatizado por ello, igualmente cualquier persona puede aprovecharse de los múltiples beneficios que alberga la Musicoterapia.

El bienestar y el crecimiento personal suponen un bonito reto para todas las personas, independientemente de su edad, condición o estado de salud.

Por eso este sábado 20 de junio haré un, seguro que sí, precioso taller junto a la musicoterapeuta Macarena Martínez, en el que exploraremos, de una forma dinámica y divertida, algunos de los beneficios que tiene la Musicoterapia para la expresión y regulación emocional y la gestión de los pensamientos. Pensar bien, sentir sano, a través de la música. Tienes más información en el siguiente enlace:


Si estás en Málaga, te esperamos, no faltes porque te aseguro que valdrá la pena. Y si no... siempre nos quedarán las canciones. Os dejo con una muy conocida, muy especial, y que utilizaremos en el taller. ¿Qué sientes al oírla? ¿Qué te transmite? ¿Qué te evoca? Sea lo que sea, espero que la recibas como el regalo que es:


lunes, 3 de noviembre de 2014

TRAS UNA INFIDELIDAD... ¿SE PUEDE VOLVER A TENER UNA BUENA RELACIÓN?

Una infidelidad es uno de los eventos negativos más difíciles de superar por las personas y las parejas. Éso es cierto.

Sin embargo, lo anterior no implica que una infidelidad sea insuperable.

Continuar con la relación después de una infidelidad va a depender de las personas implicadas, su momento evolutivo y las circunstancias que les rodean. Creer que ninguna pareja bajo ninguna circunstancia es capaz de continuar con la relación después de una infidelidad, es una de las creencias tóxicas sobre el amor que está fuertemente consolidada en el ideario común y que puede provocar actitudes y comportamientos disfuncionales (es decir, que no sirven, no resuelven los problemas sino que los agravan) como la desconfianza y los celos, en el caso de esta creencia en concreto.

También es una de las "medias verdades" que trabajaremos este viernes 7 de Noviembre en una nueva edición del Taller "Desarmando a Cupido": eliminación de creencias tóxicas sobre el amor, al que te animo a asistir si estás en Málaga en esa fecha. Más información aquí.


El principal problema tras una infidelidad es que la confianza queda muy deteriorada. Es algo que los psicólogos tratamos de restablecer en la terapia de parejas. Porque hay parejas que a pesar del dolor que la sensación de traición les genera, encuentran motivos para superar el dolor, junto a la persona que se lo ha provocado. Se puede debatir mucho sobre ésto, estar de acuerdo, no estarlo... Pero está claro que los motivos de las personas, valga la redundancia, son personales, y hay que aceptar las diferencias individuales, es decir, asumir que no todos somos iguales, y por tanto no reaccionamos igual ante las adversidades. Además, un psicólogo no está para juzgar ni criticar a nadie, está para ayudar. Así que: ¡voy a tratar de ayudar a aquellas parejas que han pasado por una infidelidad y quieren superarlo! He aquí una serie de claves para ello:
  • Examinar las causas. ¿Estábais pasando por un buen momento cuando pasó? ¿Tu pareja tenía motivos para sentirse ignorada, abandonada? ¿Hubo circunstancias que favorecieron la infidelidad, como el alcohol o el coqueteo de la tercera persona? No se trata de justificar el error, pero los que cometen errores tienen derecho a dar explicaciones.
  • Y hablando de cometer errores... Aceptar que somos humanos. Y por lo tanto, cometemos errores. Si no existen personas perfectas, mucho más difícil que existan parejas perfectas. Cierto que una infidelidad puede significar un error muy grave, ¿pero estás dispuesto a perdonar? Si crees que no quizá te interesa leer la siguiente clave.
  • El arrepentimiento y el perdón son virtudes humanas. ¿La cagaste? Bien, acéptalo, pide perdón, y trabaja las consecuencias. ¿Te hicieron daño? Si eres capaz de perdonar, no debes sentirte una persona estúpida o sumisa por hacerlo. El perdón nos vacía de rencor, y el rencor hace sentir peor a la persona que lo alberga que a quien va dirigido. Distinto es que tras ese perdón se decida continuar con la relación. Éso, insisto, es una cuestión personal.
  • Libérate de la culpa. Y esto vale tanto para el que fue infiel (recuerda que todos podemos equivocarnos) como para la persona a la que fueron infiel, que puede sentirse culpable pensando que ella ha provocado la infidelidad por haber dejado de prestar atención a la otra persona, por haber perdido atractivo físico, culpable porque "ya no consigo que me quiera como antes"... La culpa es una emoción que, aunque inevitable y por lo tanto aceptable, no es facilitadora de comportamientos funcionales. Lo único que facilita es malestar e inacción.
Fotograma del relato 6º de Relatos Salvajes.
Y si aún estáis obstinados en la idea de que una infidelidad es algo insuperable para las parejas (que vuelvo a insistir: no es que por narices haya que continuar después de una infidelidad; las personas y los momentos deciden), os recomiendo una película que quizá os cambiará el esquema mental al respecto. Se trata de Relatos Salvajes, una gran película argentina de humor negro, no fácil de digerir en cuanto a su contenido violento, pero que resulta ser una gratificante y divertida catársis de la ira, y que en su último capítulo aborda el proceso infidelidad-dolor-rencor-¿y el perdón?... de una manera bastante curiosa. 
¡Que la disfrutéis, y espero veros en el taller!